ESTE ATICULO ESTA BASADO EN ESTUDIOS CIENTIFICOS
Caries durante el embarazo: ¿qué impacto puede tener en la madre y el bebé?
Durante el embarazo el cuerpo de la mujer atraviesa importantes cambios hormonales, metabólicos y de comportamiento. La boca también responde a estas modificaciones y, aunque el embarazo por sí mismo no produce caries, puede generar condiciones que favorezcan su aparición o progresión.
¿Por qué puede aumentar el riesgo de caries durante el embarazo?
Los cambios en los niveles de estrógeno y progesterona pueden modificar algunas características de la saliva y del ambiente de la boca. A esto se suman factores muy frecuentes durante la gestación, como las náuseas, los vómitos, los cambios en la alimentación y el aumento de la frecuencia de comidas o meriendas.
Cuando existen vómitos frecuentes, los dientes quedan temporalmente expuestos a un ambiente más ácido. Además, una mayor frecuencia en el consumo de carbohidratos o azúcares proporciona más oportunidades para que las bacterias del biofilm dental produzcan ácidos capaces de desmineralizar el esmalte.
Un estudio multicéntrico publicado en Journal of Clinical Medicine en diciembre de 2024, realizado por Roberto Lo Giudice, Canio Martinelli y colaboradores, evaluó a 72 embarazadas atendidas en dos hospitales universitarios italianos, incluyendo servicios de Ginecología y Obstetricia. Los investigadores encontraron un índice promedio de dientes cariados, perdidos u obturados —DMFT— de 7,9, además de importantes deficiencias en los hábitos de cuidado oral. Solo el 19,4 % había acudido al dentista durante los seis meses anteriores. (MDPI)
Este estudio es importante porque refuerza la necesidad de incluir la salud bucal dentro del control prenatal. Sin embargo, por tratarse de un estudio transversal, no demuestra que el embarazo sea la causa directa de las caries; muestra que existe una carga importante de enfermedad oral y factores de riesgo en este período. (MDPI)
¿Qué pasa cuando una caries avanza durante el embarazo?
Una lesión de caries comienza con la pérdida progresiva de minerales del diente. Cuando no se controla puede avanzar hacia capas más profundas, alcanzar la pulpa dental y provocar dolor, inflamación e incluso un absceso.
Desde el punto de vista obstétrico, esto es relevante principalmente por el impacto que una infección o un dolor dental importante puede tener sobre la salud de la madre.
El dolor puede alterar el sueño, dificultar la alimentación y disminuir la calidad de vida. Una infección odontogénica avanzada, además, deja de ser únicamente un problema localizado del diente y requiere valoración profesional.
Una revisión sistemática publicada en 2025 también destacó que muchas embarazadas continúan evitando la atención odontológica por miedo, falta de información o por creer que el tratamiento podría hacer daño al bebé. Los autores analizaron 31 estudios y encontraron que las dudas sobre la seguridad de la atención dental y la falta de conocimiento siguen siendo importantes barreras durante el embarazo. (PubMed Central (PMC))
¿La caries puede provocar parto prematuro?
Este es uno de los puntos en los que debemos ser especialmente cuidadosos al comunicar información médica.
Existe abundante investigación sobre salud oral y resultados adversos del embarazo, pero gran parte de esa evidencia se refiere a enfermedad periodontal, no específicamente a caries.
Una revisión sistemática y metaanálisis realizada por Wagle, D’Antonio, Acharya y colaboradores estudió específicamente la posible relación entre caries dental y parto prematuro. Incluyó nueve estudios observacionales y un total de 4.826 embarazos.
Los investigadores no encontraron un aumento estadísticamente significativo del riesgo de parto prematuro entre las mujeres con caries. El resultado combinado fue un OR de 1,16, con un intervalo de confianza del 95 % entre 0,90 y 1,49. Por tanto, la evidencia disponible no permite afirmar que una caries, por sí sola, provoque un parto prematuro. (PubMed)
Esto es importante porque en salud no debemos convertir una asociación posible en una causa demostrada.
Entonces, ¿por qué debería preocuparnos la caries durante el embarazo?
Porque la ausencia de una relación demostrada con parto prematuro no significa que una caries deba ignorarse.
El embarazo es un período en el que pueden coincidir mayor exposición a ácidos, cambios dietéticos, modificaciones de la saliva y dificultades para mantener la higiene oral. Si ya existe una lesión de caries, estas circunstancias pueden favorecer su progresión.
Por eso, desde una visión integral del embarazo, la salud oral debe considerarse parte del cuidado prenatal de la mujer.
¿Qué nos dice actualmente la evidencia científica?
Los estudios actuales nos permiten sacar una conclusión bastante clara:
el embarazo no causa directamente la caries, y la caries no ha demostrado ser por sí sola una causa importante de parto prematuro. Sin embargo, durante la gestación pueden aparecer varios factores que aumentan el riesgo de enfermedad dental, y permitir que una caries avance hasta generar dolor o infección sí puede afectar significativamente la salud y el bienestar de la madre.
Por eso, hablar de salud oral durante el embarazo no debería limitarse únicamente a “cuidar los dientes”. Forma parte de una visión más completa del cuidado materno durante una etapa en la que el bienestar de la madre también es fundamental para el desarrollo saludable de su embarazo.
Fuentes científicas principales: Lo Giudice R. y colaboradores, Journal of Clinical Medicine, 2024; Wagle M., D’Antonio F., Acharya G. y colaboradores, BMJ Open; y Frey-Furtado L. y colaboradores, revisión sistemática publicada en BMC Public Health en 2025.





